Los Riesgos Del Financiamiento Del Terrorismo

COLUMNA DE OPINIÓN

Por Zenón A. Biagosch | El autor resalta que es ineludible analizar los flujos de ingresos que nutren a las organizaciones terroristas y los vínculos de los mismos en nuestro territorio, por lo que destaca la importancia de reforzar el seguimiento del rastro financiero y el conocimiento de todos los tipos de Organizaciones Terroristas.

La forma de actuar de las Organizaciones Terroristas ha evolucionado de tal manera que han transformado el modus operandi y reducido los costos del mismo, evolucionando y elevando la complejidad de su financiamiento. Han modificado su tamaño, estructura, alcance operativo, motivaciones, reclutamiento y capacidades.

Sin embargo, pese a las diferencias que existen entre ellas, así como entre los miembros de las mismas y los partidarios individuales, permanece latente en todas una misma necesidad: la necesidad de obtener los medios financieros para transformar sus objetivos en actos. Por ese motivo es ineludible analizar los flujos de ingresos que nutren a dichas organizaciones y los vínculos de los mismos en nuestro territorio.

El Financiamiento del Terrorismo en América Latina

Países como Venezuela, Ecuador, Bolivia, Nicaragua, Cuba y Argentina, de una forma u otra se han vuelto vulnerables al riesgo del financiamiento del terrorismo. Tanto Estados Unidos como Israel, así como diversos informes emitidos por la Fundation for Defence of Democracies, han establecido que, desde aproximadamente el año 2006, el grupo libanés Hezbollah ha logrado asentar sus nexos en diferentes sectores de la economía de estos países.

Las principales fuentes de ingresos para dicha organización en Latinoamérica fueron y son los grupos armados que operan en la región, tales como las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y los cárteles de narcotráfico «Los Zetas» y «Sinaloa». La organización libanés mantiene una relación con dichos grupos armados, donde provee asesoramiento estratégico y armas a cambio de la provisión de servicios criminales.

La Fundation for Defense of Democracies en un informe que analizó el Subcomité sobre Crimen Transnacional en el hemisferio occidental del Senado de los Estados Unidos, determinó que Hezbollah juega un papel central en un nuevo escenario en el que, el tráfico de drogas y personas, el tráfico de armas, el comercio ilegal de cigarrillos, el lavado de activos con actividades comerciales y la financiación del terrorismo ya no pueden ser tratados como fenómenos distintos.

En ese sentido, la Secretaría de Estado de los EEUU y las autoridades de nuestro país colaboran estrechamente para cortar las redes de financiamiento de Hezbollah en el territorio nacional, dado las sospechosas e indicios de que existen algunos grupos que trabajan con la finalidad de obtener ingresos del crimen organizado para apoyar a la organización libanés.

Los vínculos de Hezbollah en la zona de la Triple Frontera: El Congelamiento Administrativo de Bienes de una presunta organización criminal

 

El pasado miércoles 11 de julio la Unidad de Información Financiera (UIF) dictó en ejercicio de las atribuciones legales que le confiere la Ley 26734, reglamentadas por el Decreto 918/2012, una medida de congelamiento administrativo de bienes y dinero para los integrantes de una presunta organización criminal vinculada a Hezbollah, que operaría entre Argentina, Brasil y Paraguay.

La medida se dictó como resultado del proceso de análisis de información reportada por Entidades Financieras, donde se identificó el posible accionar delictivo de una serie de personas de nacionalidad libanesa en territorio nacional. Asimismo, se recurrió a información proporcionada por fuentes del exterior, lo que permitió reunir los elementos de convicción para sospechar que las actividades detectadas estaban involucradas en acciones de lavado de activos y financiamiento del terrorismo.

Los integrantes identificados formarían parte de una organización denominada «Clan Barakat», liderada por Assad Ahmad Barakat, quién tendría estrechos vínculos con el liderazgo de Hezbollah. La organización se encontraría involucrada en delitos tales como el contrabando, la falsificación de dinero y documentos, la extorsión, el tráfico de estupefacientes, tráfico de armas, lavado de activos y el financiamiento del terrorismo.

El líder del «Clan Barakat», quien tendría su centro de operaciones en la ex Galería Page (hoy Galería Uniamérica) ubicada en la Ciudad del Este (Paraguay) y habría actuado en la zona de la Triple Frontera, se encuentra designado como terrorista por la Oficina de Control de Bienes Extranjeros (OFAC), dependiente del Departamento del Tesoro de los Estados Unidos, con sus bienes congelados e imposibilitado de operar financieramente en dicho país.

La UIF determinó que al menos 14 personas vinculadas al mencionado «Clan Barakat» registraron múltiples cruces a nuestro país, generalmente por el Puente Internacional Tancredo Neves, ubicado en la Provincia de Misiones. En Argentina, los miembros de la organización habrían realizado, en un casino de la ciudad de Iguazú, cobros por supuestos premios, que en su conjunto superarían los USD 10.000.000, sin declarar ni el ingreso ni egreso de fondos al cruzar la frontera.

La cooperación con otras Unidades de Información Financiera del exterior junto con el análisis realizado, establecieron una clara sospecha respecto al origen ilícito del dinero, con la hipótesis de que, una vez fuera del territorio nacional, el mismo habría sido transferido por la organización a Hezbollah. Dicha hipótesis, se fundamenta en la relación del «Clan Barakat» con la organización libanés, dado que ya desde el año 2006, se señala a su líder como un financista clave en América del Sur de la misma.

Identificar el origen de los recursos de las organizaciones terroristas es una necesidad ligada a la seguridad nacional. Lo ocurrido es un buen ejemplo que con una acción conjunta sector público – privado sumado a una buena colaboración internacional se pude lograr la detección de tales fondos y dificultar la capacidad operativa de dichas estructuras, truncando su evolución, expansión y poder. En tal sentido celebramos las acciones realizadas.

Por lo expuesto, resulta prioritario el seguimiento del rastro financiero y el conocimiento de la forma en que todos los tipos de Organizaciones Terroristas, ya sean grandes organizaciones basadas en el territorio o pequeñas células que operan de forma autónoma, necesitan, utilizan y administran los fondos.